El SEO como canal de negocio, no como gasto de marketing
En muchas empresas el SEO se percibe como un coste difuso: se paga, se reciben informes con muchas gráficas y nadie sabe muy bien qué ha cambiado en las ventas. Nosotros partimos de la pregunta contraria: qué decisión de negocio debería cambiar gracias a este trabajo. A partir de ahí se define todo lo demás.
Eso implica hablar el idioma de quien decide. Un director general no necesita saber cuántas meta descripciones se han reescrito; necesita saber cuántos contactos cualificados llegan por buscadores, a qué coste y con qué tendencia. Nuestra función es tender ese puente entre el trabajo técnico y la cuenta de resultados.